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Editorial

¿Es posible enseñar y aprender a mirar?

Como nos plantea Ana Abramowski en el Dossier sobre El lenguaje de las imágenes y la escuela que escribió para la revista El Monitor del Ministerio de Educación, ¿es posible enseñar y aprender a mirar?

Rescatando las ideas de Nicolás Mirzoeff, estudioso de la cultura visual, Abramowski nos plantea el hecho de que en la actualidad vivimos en un mundo de imagen.

La tendencia del mundo actual es plasmar los acontecimientos en imágenes, es decir, una tendencia a visualizar nuestra existencia.

 “La vida moderna se desarrolla en la pantalla”, dice Mirzoeff (en Abramowski, 2010), lo que genera que  cada vez sea más vasta y variada nuestra experiencia visual. Así las imágenes se multiplican en nuestro entorno generando nuevas formas más variadas y más complejas de mirar.

Esto también genera, que cada vez sea mayor la distancia entre nuestra experiencia visual y “nuestra capacidad de hacer algo con todo eso que vemos”. (Abramowski, 2010)

La voluntad de ver convive cada vez más con cierta descalificación  y desconfianza ante la cultura visual. ¿Por qué lo visual ha adquirido tanta potencia? ¿Estamos anestesiados ante tanto ver? ¿Para qué mirar? ¿Por qué por momentos las imágenes son idolatradas y en otro demonizadas? (Abramowski, 2010)

Para Inés Dussel educar la mirada puede analizarse en dos direcciones: una que implicaría “qué significa enseñar a mirar en la vida contemporánea” que está tan poblada de imágenes que se multiplican al infinito, incluso hasta la saturación.

Y la segunda dimensión, relacionada con la posición toma la escuela con sus características, como transmisora de la cultura, frente a la cultura de la imagen.

 

 

Estudios Visuales

 

Algunas de estas preguntas fueron abordadas por la ciencia en el marco de los “estudios visuales”.

Como cita Abramowski este campo interdisciplinar surge alrededor de 1990 para pensar los cambios que se producen en la percepción y en la comunicación, por la aparición de las nuevas tecnologías de lo visible.

Incorporan a su nivel de análisis todas las manifestaciones relacionadas con lo visual: el arte, el diseño, la fotografía, el cine, el video, la televisión, el internet, la publicidad.

Estudia las imágenes y sus implicancias, como se producen y circulan las imágenes y las implicancias sociales, culturales, políticas, subjetivas e identitarias de nuestro vínculo con ellas.

Se centra en la cuestión de la mirada, en las prácticas del ver, en como se producen visibilidades e invisibilidades. Enseñar a mirar en la vida contemporánea.

 

Educación de la mirada

Este enfoque propone abandonar la metáfora maestra de la lectura como modo de abordar los acontecimientos visuales, Por eso afirma que las imágenes no son como “textos” que se “leen”.

Si nos centramos únicamente en el significado lingüístico de las imágenes visuales estamos negando un elemento que hace que estas sean distintas a los textos. Ese elemento lo denomina “la inmediatez sensual” que estás tienen. (Mirzoeff en Abramowski)

Para poner un ejemplo, ver imágenes del atentado a las torres gemelas del 11 de septiembre de 2001 seguro genera una cantidad de sentimientos que exceden totalmente a las palabras: sorpresa, desconcierto, angustia, son emociones “relacionadas con la experiencia visual que no se agotan si recurrimos al modelo textual de análisis” (Abramowski, 2010).

Si leemos de un texto, ya sea, tanto de carácter académico (un libro de historia) como informativo (un diario) esta noticia del atentado, seguramente serán muy distintas las emociones experimentadas que ante la imagen.

 

¿Cómo se posiciona la escuela frente a esto?

La escuela, hija de la imprenta y del texto escrito, tendió a asumir una actitud de sospecha ante la cultura visual de masas a la que consideró mero entretenimiento o distracción. (Abramowski, 2010).

En nuestra cultura Occidental se ha privilegiado a la cultura letrada y se consideró a las representaciones visuales como de segundo orden. Es común ver en los textos a las imágenes tomadas como ilustrativas de lo escrito.

Una Educación que se haga cargo de la centralidad de la experiencia audiovisual tiene como desafío que la experiencia visual y sensorial ocupe un lugar significativo, de igual jerarquía que el modelo textual. . (Abramowski, 2010).

Para educar en la mirada, Abramowski nos propone tener en cuenta 4 tópicos:

La polisemia de las imágenes

Las imágenes son ambiguas. Tienen múltiples significados, no son transparentes ni unívocas. A diferencia de la generalización de los conceptos, las imágenes no tienen un significado único sino que se completan con la mirada del espectador.

 

El poder de las imágenes

Las imágenes nos provocan, nos despiertan emociones, nos golpean; en síntesis, tienen poder.

Por este poder cumplen muchas funciones: aportan información, proporcionan sensaciones, generan placer.

 

La relación entre palabras e imágenes

Las palabras y las imágenes son irreductibles unas a otras pero, al mismo tiempo están absolutamente intrincadas. Se cruzan, se vinculan, se desafían pero no se confunden.

La educación tiene el desafío de atravesar esa tensión sin reducirla. Es recomendable dejar solas un poco a las imágenes pero tampoco abandonarlas a su suerte y simplemente guarda silencio.

 

La relación entre ver y saber

Si bien es cierto que nuestros saberes configuran nuestras miradas es posible que, ante una experiencia visual, nos encontremos “viendo” más allá de lo que sabemos o de lo que esperábamos ver: una imagen puede cuestionar nuestros saberes y desestabilizarlos.

Por eso que la simple pregunta ¿qué ves? Puede inaugurar recorridos inesperados.

 

En síntesis la educación hoy tiene entre sus manos “La Educación de la Mirada” teniendo en cuenta que enseñar a mirar desde la escuela no sólo implica formar sujetos que se desempeñen como espectadores críticos sino que implica, a su vez sujetos que  se emocionen y conmuevan con lo que ven.

Enseñar a “mirar” tendrá que ver con poner en juego todo ese lenguaje particular que aporta la imagen.

El desafío de esta nueva etapa será entonces, seguir desplegando esta idea y seguir creando nuevas estrategias de intervención que nos acerquen a incorporar el “mundo visual” en las escuelas.

 

                                                                           Lic. Andrea Alvarez Drexler

                                                                               Directora nivel inicial

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Abramowski, A. (2010) “¿Es Posible enseñar y aprender a mirar?”. El Monitor de la Educación N º 13. Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación Argentina

 

Dussel, I. (2008)” ¿Qué significa educar la mirada hoy?”.Seminario Internacional Educar la Mirada 3 – Cultura Visual y Educación. Ciudad de Buenos Aires

 

Duarte, J. (2005) “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual”. Revista Iberoamericana de Educación.  Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la ciencia y la cultura. OEI. ISSN: 1681-5653              

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